Por: Rigoberto Gómez López

En esta porción de la escritura (Jueces 11:1-7) se nos relata la historia de Jefte, quien por circunstancias fuera de su control, nació de una mujer ramera y fue rechazado por sus hermanos. Quizás no había en su recuerdos el abrazo de su madre, pues vivía con su padre y madrastra.

Al ser hijo ilegitimo era despreciado aun por los ancianos del pueblo y terminó siendo expulsado de su casa sin que su propio padre hiciera algo para impedirlo. Podríamos decir que además de experimentar el vacío que había dejado su madre, también sufrió muchos años el rechazo de sus hermanos, la indiferencia de su padre y los señalamientos del pueblo. En fin, recibió las consecuencias de algo que no había causado.